domingo, 25 de mayo de 2014

Micieces de Ojeda: TOPONIMIA (I). Notas generales.






Los Huertos


La Toponimia es el estudio etimológico de los nombres propios de los lugares. Casi siempre están unidos a la historia  y a las leyendas de los pueblos.
Los topónimos pueden originarse en las características físicas del lugar (Altolaiglesia, Matarredonda, Manzanillo... ) o en nombres de personas o animales que, de alguna manera, tienen o tuvieron alguna relación con el lugar (Varga Luterio, Caseta Pepín, La Paloma...). En muchos casos no podemos saber el origen del topónimo porque  el transcurso del tiempo o la evolución del vocablo lo han ido borrando (La Sargenta, La Reina, El Parao...)

El Cucuruto

TOPONIMIA DE MICIECES

NOTAS GENERALES
(JLR)

1.        1.  Son muy pocos los topónimos de Micieces que mantienen su origen ibero, germánico o árabe. La mayoría son de origen latino, aunque muy castellanizados. Esto concuerda con el origen del propio pueblo.

2. El uso de los artículos determinados ante los nombres propios de los lugares no deja de ser muy característico. Además de señalar ese lugar concreto y no otro posible, indica también la familiaridad de lo conocido y su cercanía afectiva a quien lo nombra.

3. Con frecuencia las fuentes y arroyos dan nombre a una zona, o lo toman de esa zona. (Ver “Fuentes deMicieces”).
Fuente "El Majuelo"
Fuente "El Cañón"




4. Antes de la concentración parcelaria los nombres de los lugares correspondían claramente a ese lugar o zona. Después de la concentración, muchas de las zonas a las que correspondía los nombres están muy difuminadas y no muy diferenciadas. Algunas se han perdido para siempre como zona individualizadas.


Peña de El Valle
Micieces desde la Varga Luterio
5. Muchos de los topónimos ya no tienen sentido ni significado para las nuevas generaciones. La gran mayoría de ellos no responden ya a la realidad que sirvió para dar nombre a esa zona: se ha cambiado de sembrados, de flora silvestre, incluso de fauna, se han modificado los arroyos y las fuentes, y los senderos y los caminos, las cañadas y los vados… La geografía actual es muy diferente de la que fue hace años, y no digamos  de la que fue hace siglos… No obstante, si alguien quiere saber un poco de historia de Micieces, no puede olvidarse de los topónimos del pueblo: en ellos está escrita parte de su historia.
 
Hacia la Varga Luterio
6.    Precisamente porque se han perdido nombres de zonas, o su uso, o porque ya no se conocen, se recurre a expresiones que ubican una tierra o posesión relacionándola con algo más conocido: en el camino de…, en el arroyo de…, en el monte de… Y para concretarlo  más se suele añadir: junto a la tierra de…, al lado del colmenar de…, que se supone más conocido por todos.

Caseta Pepín
Colmenar de...
7.   Hay lugares que se citan por el nombre propio del dueño de una finca determinada: Caseta Pepín, Pozo Bernardo, Varga Luterio (sic), colmenar de…, molino de…, huerto de…  La de, preposición de propiedad, se suele perder y el nombre propio de la persona queda apuesto al nombre descriptivo de lo que sea. El problema surge cuando la propiedad cambia de dueño: poco a poco la gente se vuelve a acostumbrar a decir el del nuevo dueño. Menos algunos nombres que permanecen ya por siempre y cuyo origen se pierde en la historia muy lejana o no tanto.


8.  Esto mismo sucede con las calles del pueblo. Parece que en la nomenclatura del catastro oficial casi todos los pueblos pequeños tienen los mismos nombres de calles… porque nunca necesitaron poner nombre a unas calles que todos conocían por dentro y por fuera. Por otra parte, nadie cita y casi nadie sabe esos nombres oficiales u oficiosos, a no ser que lean el papel de la contribución. Lo más común y práctico es decir: cerca de, junto a, en casa (en ca) de… (y el nombre del dueño o dueña). Y si es dueña, casi siempre va precedido su nombre del artículo “la”.(Peculiaridades del idioma: Nombre propio con artículo)

9.    Cuando aquí decimos la palabra “monte” no nos estamos refiriendo a que el terreno tenga vegetación, ni qué tipo pueda tener. En el habla de Micieces la palabra “monte” significa: elevación natural de terreno sobre el contorno adyacente. Altura del terreno, cerro, teso. (Ver“Habla de Micieces. Vocabulario”).
 


10. Si el topónimo hace referencia, o puede a hacerla, a nombre, apodo o similar de persona, o incluso a algún tipo de animal, es difícil averiguar el porqué del nombre. Dejémoslo a la imaginación de cada uno. Igualmente algunos otros nombres cuya etimología no se puede encontrar y vete tú a saber por qué lo llamaron los antiguos así…

Molino de...

Próximamente: SIGNIFICADO Y UBICACIÓN DE LOS TOPÓNIMOS DE MICIECES.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Fuentes de Micieces de Ojeda: MANUAL PARA BEBER EN ELLAS.






















CÓMO  BEBER  AGUA  EN  LAS 

FUENTES DE MICIECES

(O DE CUALQUIER LUGAR PARECIDO)


Antes que nada: AGUA CORRIENTE, NO MATA A LA GENTE (eso dicen, pero no me hago responsable)



             Si eres de ciudad y vas a Micieces, te conviene leer esto. Si eres de Micieces y has recorrido su campo, especialmente en verano, ya sabes lo que aquí se dice y a lo mejor puedes agregar algo. Y si no eres de Micieces ni vas a venir, puedes usar este "manual" y ponerlo en práctica en cualquier fuente semejante a las de Micieces.

             No creas que es fácil aplacar la sed, aunque haya suficiente agua. En el campo de Micieces hay muchas fuentes o manantiales, pero todos están a ras de suelo, en ninguno sale el agua en forma de cascada, de lo alto (menos La Fuente del pueblo y la del parque). Uno que sale en forma de caño (El Cañón), también está prácticamente a ras de suelo. Antes estaba metido en una cueva en la que no se podía entrar para beber. Ahora, con el arreglo, el caño está afuera, pero...







         



















   
 Pues bien, por si alguna vez te sucede que estés por el campo de Micieces y tengas sed y no sepas cómo beber, te indicamos algunas formas de hacerlo:

-   Arrodillado sobre una sola rodilla o sobre las dos, como te sea más cómodo (si te pones en cuclillas, se cansa uno mucho, y si eres mujer y llevas falda…a los que estén en frente se les olvida que tenían sed):
             - Haces un cuenco con una mano: se ahueca la mano, se coge el agua y se lleva a la boca (lo que llegue).
             - Haces el cuenco con las dos manos: llega más agua a la boca, pero hay que ser más flexible.
              - Con los dedos de la mano puestos en paleta, arrojas el agua hacia la boca abierta y… algo llegará. Es algo así como a estilo perro, pero con la mano. Hay que practicarlo un poco,  si no quieres mojarte.

-   Con las dos rodillas en tierra, apoyas las manos en el suelo, te doblas enterito, llegas con la boca al agua y sorbes: esto es beber a morro. No pasa nada, a lo peor algo de agua por la nariz. Beber a morro con una sola rodilla en tierra, es un poco complicado, pero también se puede.
-   Con una paja de cereal: sorbiendo como si fuese refresco en el bar. (La paja de centeno es buenísima para este menester).

-   Con una hoja de lechuga (o similar, como la de berza, pero es que la de lechuga se come), haciendo un cuenco o vaso con ella.

-   Mojando un… pañuelo y escurriéndolo en la boca… (Bueno, puedes elegir otras opciones).

-   Con la boina: sí, con la boina (claro, los que usan boina). Se la llena de agua y se bebe como de un vaso. Incluso se le puede hacer un canalito doblándola un poco para que llegue bien a la boca… Y las boinas usadas están como las botas de vino, impermeabilizadas, no se les escapa nada… No intentes beber utilizando el sombrero de paja propio del verano en vez de la boina. Si no tienes boina y bien usada… busca otra técnica.

-   Con una botella u otro recipiente: eso lo hace cualquiera. No tiene mérito. El mérito está en que sepas llenarlo en la fuente.

-   Con el vaso plegable que estuvo de moda hace años: Tiene menos mérito. En todo caso el mérito es de los chinos que lo fabricaban.

-   Con la botija o el botijo que llevas cuando sales al campo: no necesitas los consejos anteriores si eres capaz de llenarlo en la fuente.

-   Si a pesar de todo no has podido beber agua de las fuentes de Micieces, aguántate un poco y cuando llegues a tu casa, bebes… lo que más te guste (¡que el agua estropea los caminos!).


Y si todo esto no te ha servido, es que eres de capital y, seguramente, crees que el agua de los grifos de las fuentes que hay por las calles, plazas y parques es… para lavarse las manos. Y la que aparece en los campos… es de adorno. Pues también se puede beber... ¿No te acuerdas de que en el colegio te amorrabas al grifo sin pensar quién había bebido antes? O si no has ido al colegio y sí a la escuela del pueblo, también nos hemos amorrado al grifo… ¡Y todavía lo contamos! ¡Que agua corriente no mata a la gente, aunque corra del grifo al jersey, al pantalón, a la cara o al corito…!


            Recuerdos de cuando yo fui niño relacionados con eso de "agua corriente..."  Cuando se iba a beber a una fuente o manantial del campo, o a un arroyo, sobre todo cuando se bebía de bruces, con ayuda de la mano, puesto de rodillas o... (ver las formas que se dicen arriba), lo primero que se hacía era una cruz con los dedos, o la mano entera, metidos en el agua. Esto tenía dos razones explicativas muy importantes (al menos dos): una, el sentido religioso de  la gente, pues hacía de ese gesto religioso como oración silenciosa por un por si acaso... el agua no era buena; y otra, mucho más simple y sanitaria: quitar el polvo y el velo que solía cubrir algunos manantiales, fuentes y arroyos que no tenían demasiada corriente y que solían tener en la superficie del agua el clásico velo sobrenadando.   Las fuentes que más "velo" tenían, hasta donde yo recuerdo, eran la de San Andrés y la de Fuentesoñas. Bueno, y la fuente Los Muertos, pero en esa nadie bebía: siempre tenía un velo irisado, azulón… que nos daba mal que pensar…



             Es curioso cómo hoy en día se ha impuesto la moda de la ciudad: el veraneante (o fauna homínida similar) sale al campo y se lleva su agua embotellada. A cambio se trae digitalizadas las fuentes, manantiales y otras bellezas y rarezas que ha encontrado… y regresa sin probar el agua de las fuentes de Micieces…pero a veces deja por allí, como recuerdo, la botella plástica. ¡Cómo han cambiado los tiempos!





Ver más: Mapa de las fuentes de Micieces.

                    Contenidos: FUENTES DE MICIECES.




lunes, 19 de mayo de 2014

Fuentes de Micieces de Ojeda: FUENTE "LA ISILLA"




FUENTE "LA ISILLA"

El nombre de Isilla (toponimia de Micieces) viene de dehesilla = dehesa pequeña. El topónimo hace referencia, por tanto, al lugar y contorno que debió de  ser una dehesa no grande, cuya fuente era esta de la que hablamos. La zona, pues, se llama Isilla, tomando hoy el nombre de la fuente, aunque posiblemente antes fue al revés, la fuente tomó el nombre de la zona.
9 - La Isilla
Está situada en el camino que lleva su nombre, llamado también de los Quiñones, y que arranca  en la base del Cucuruto, empalmando con la calle que cruza el pueblo de norte a sur. Sube el camino, casi más bien camera, el valle por la otra orilla opuesta al de Oteros y más o menos paralelo a él, hasta que el valle se divide en dos, y valles y caminos se separan y cada cual sigue  a su destino por su cuenta.  Y poco antes de subir a la altiplanicie, al llano o meseta de arriba, está la fuente, en la cuneta izquierda del camino. Parece ser que el camino en tiempos anteriores fue casi por el centro del valle en la zona de la fuente. Pero el buen sentido de los labradores lo corrió hacia la derecha subiendo, hacia la falda del monte, para evitar barrizales y encharcamientos  y hacerlo más fácil. Esa ladera del monte fue un brezal  con algunas matas de roble. Ahora, gracias a la repoblación forestal de hace tiempo, es un hermoso pinar, con las matas de robles que no han fenecido.
Las tierras de todo el alto y de los de alrededor son de estructura similar: están formadas por una capa más o menos profunda de tierra cultivable, arenosa y de cascajo, tierra ligera, que descansa sobre estratos más profundos de arcilla. Esto hace que el agua de la lluvia, y la que pueda venir de otros sitios lejanos, se filtre hasta la capa arcillosa impermeable y busque un lugar más débil, una hondonada, una cárcava…, por donde aflorar al exterior. Y en este caso lo encontró en la base de este alto y en la iniciación del valle.

Como todas las fuentes del campo en los alrededores de Micieces, sobre todo las que más se utilizaron para beber las personas, fueron arregladas en algún tiempo en las huebras vecinales. Y parece que el diseño era común a todas: es que el ingeniero era el mismo, un vecino, o varios coincidentes.


Yo la conocí como manantial que salía en un ribazo cubierto de malruyos, en la cuneta del camino, con unas cuantas piedras rodadas (en Micieces no hay piedras de otro tipo, a no ser que se hayan traído de fuera) que facilitaban el poner la rodilla en el suelo, o las dos, para mejor beber. Y su agua bajaba por el centro del valle, bastante inclinado, que era pradera, reteniéndose en algunos pozos, charcos o tojos, con salida de lo que sobraba hacia un arroyo que lo llevaba al del Ruyal, por detrás de las últimas casas del pueblo, cruzaba el camino de Berzosa, las Harrenes (o Herrenes) y los prados para desembocar en el río. En invierno y cuando había nublado el agua seguía su criterio y bajaba directamente por el camino de los quiñones y el de Oteros y atravesaba el pueblo por el arroyo, que luego se transformó en colector
.
En una de las huebras, pues, se la arregló. Se la hizo tipo pozo, redondeada, honda, con paredes de piedra y cemento, se la cubrió un poco por encima para evitar la tierra que podría arrastrar el agua de lluvia, y se le dio una salida casi en forma de caño. Más recogida sí estaba, y más fácil de utilizar.

Por aquella época del arreglo de la fuente se habían dado roturos en el monte de los Cotorrillos, en toda la falda norte de aquellos montes que limitaban al sur con Oteros y Báscones. Estos roturos, en Micieces siempre se llamaron quiñones. A otros labrantíos de la altiplanicie también se les llamaba quiñones, pero como estos eran más recientes, se apropiaron del nombre. Y por eso el camino que pasaba junto a la fuente de la Isilla se llamó camino de los Quiñones. Y, menos en invierno, tenía bastante tráfico de carros, animales y personas.

Era agradable, cuando hacía buen tiempo, sentarse a beber al agua de la fuente, descansar y charlar con los demás. Porque aquellos quiñones daban mucho trabajo: en ellos se sembraban cereales y patatas. Por aquel entonces  aquellas tierras estaban recién roturadas y como no se utilizaban herbicidas, daban muchos hierbajos, gerineldos, clavelones, aballicos…, y había que arrancarlos o "matarlos" con la azadilla (azada pequeña). Los niños íbamos también a los quiñones. Al volver a casa al atardecer o anochecer, siempre se juntaban varias familias alrededor de la fuente. Los mayores hablarían de sus cosas, pero los no mayores buscábamos en los alrededores algo con qué jugar,  quizá ranas en las charcas y tojos de la pradera, o, a veces, hacíamos figuras diversas con la azada (con la pica) en la pradera.
Recuerdo que en cierta ocasión contaron que alguien del pueblo había ido a beber a esta fuente y se había encontrado una culebra enorme, enorme…, de lo menos dos metros, y que le había perseguido por la pradera…, y que tuvo que meterse en tierra arada porque sabía que las culebras se mueven muy bien en la hierba pero no en terreno áspero o no igualado… Desde entonces creo que cuando íbamos a beber en la Isilla, mirábamos dos veces antes, no fuera a estar semejante culebrón allí esperándonos… Cuando mucho tiempo después vi por primera vez una anaconda, el culebrón de la Isilla ya no me pareció tan grande…




Ahora también la fuente de la Isilla ha cambiado. Se ha recogido el agua en una tubería y se ha llevado hasta una pileta para que beban los animales. Es que aquel terreno parece que ha adquirido su antiguo destino: el de ser dehesa, dehesilla porque no es grande. Está cercado con alambre y se reserva para pasto de las vacas. Y las antiguas charcas de la pradera se han perdido: la pileta es suficiente y se aprovecha mejor el agua.  La verdad es que la gente ya no usa ni necesita la fuente: al campo se va con el agua en botella, o embotellada, no sea que las fuentes estén contaminadas… Lo cierto es que, de esa forma, la fuente de la Isilla se podrá mantener manando, y, a poco que la cuiden, sus veneros no necesitarán buscar otros afloramientos. 

                                                     (JLR)


 
Nº 9 : Fuente "La Isilla" (Mapa de las fuentes de Micieces)


jueves, 15 de mayo de 2014

MICIECES DE OJEDA. Tradiciones y costumbres: EL ENCUENTRO





EL ENCUENTRO

(DOMINGO DE RESURRECCIÓN)















El Domingo de Resurrección se representa el encuentro entre María Dolorosa y su Hijo Resucitado. En nuestro pueblo es curioso este encuentro. Hay una imagen de la Virgen que no es precisamente la Dolorosa, pero que hace de Dolorosa porque se la viste con un manto negro, casi como mujer antigua que va totalmente de luto. Y como no hay un Cristo resucitado, se le pone el Niño Jesús, cuando era chiguito,  que hay en la Iglesia.



La Virgen es llevada en andas por un lado y el Niño Jesús por otro, hasta que se encuentran. A la vez, la gente dividida en grupos, va cantando lo siguiente:


1.- Buenos días, Virgen Pura,
Madre del Divino Verbo:
¿qué hacéis aquí en esta calle,
cubierta de velo negro?

2.- Voy en busca de mi Hijo
que me han dicho por muy cierto
que ayer tarde se ha perdido,
creo que estará en el templo.

1.- Cese, Señora, su llanto,
que viene resplandeciendo
más hermoso que el sol mismo
de claro como un lucero.

2.- Mil parabienes os damos
gloriosos y semejantes
por haberos encontrado
con vuestro Hijo triunfante.

1.- Ya cesaron nuestras penas

y toda nuestra amargura,
ya todo será placer
y eternamente dulzura.

2.- Alarga, Señora , el paso

que conocemos sin duda
te has de encontrar con tu Hijo
en la calle la Amargura.

1.- El dolor de nuestra Madre
conviértase en alegría
porque habéis resucitado
dentro del tercero día.

2.- Quita, María, ese manto
y revístete de gala
que viene resplandeciendo
el que tú muerto llorabas.

(Se le quita el manto negro a la Virgen)

(Todas juntas)
Ya se cumplió la palabra
que al tiempo de morir Dios,
estremecida la guardia

de muerto resucitó.

Abre las puertas del cielo

que el pecador las cerró,
aunque es cierto, Madre mía,
que bien caro le costó.

Desde esta Semana Santa
quedamos arrepentidas
por haber bebido el agua
de la fuente cristalina.

Ayer cruzaba las calles
de aquella ingrata ciudad
anegado el sentimiento
de profunda soledad.

Ninguno te satisface,
sólo aquellas tres Marías
que antes de rayar el alba
del sepulcro ya venían.


Pedid, Madre venturosa,

por nosotros miserables
para que resucitemos
de nuestras culpas y males.


Cambiad nuestros corazones

y borrad nuestras ofensas:
ésta es la resurrección
que os pedimos contentas.

Quédate con Dios, María:
tú te vas para tu templo
y nosotras doncellitas
vamos en tu seguimiento.

Contened, Dios amoroso,
vuestra excelsa alegría
para poder celebrar
el misterio de este día.

Recibe, Jesús amante,
nuestros tiernos sentimientos
pues por eso hoy de mañana
os salimos al encuentro.

Regocíjate, María,
y alegra tu corazón
y alégrese todo el pueblo
de su gran resurrección.

Adiós, Princesa amorosa,
alegría de este pueblo,
haz que también te alabemos.
en el Reino de los Cielos.

Aquí puestas de rodillas,
con humilde corazón,
pedimos a todos estos
de nuestras culpas, perdón.

Buenas Pascuas, buenas Pascuas
tengan todos los presentes:
el señor Cura el primero
porque bien se lo merece.

A la justicia local
también le felicitamos.
Quiera Dios que nos juntemos
aquí de hoy en un año.





Claro que esta escena retrotrae a la pérdida del niño Jesús en el templo cuando Jesús era niño todavía…














Todo esto lo preparan las mujeres del pueblo desde siempre. Y “desde siempre” quiere decir que la tradición está tan arraigada que muchos miciecenses van al pueblo el Domingo de Resurrección para presenciarlo y participar. Este año no pudo hacerse la procesión por el mal tiempo, pero lo demás sí. 

 



Otras tradiciones y costumbres de Semana Santa han desaparecido, unas por cambios litúrgicos y otras porque… (desaparecidas están, por ejemplo, “las matracas”, el monumento y las visitas, el tenebrario…)

Y... bueno. Después, una buena partida en el Tele.





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Gracias a BEGOÑA GUTIÉRREZ por las fotos que aparecen en esta entrada.





Himno a Micieces de Ojeda